Reviejo Nutrición en los Medios

NO PONGAS TU SALUD EN VENTA



Mes de Abril, después de Semana Santa, antes del verano, época perfecta para empezar a cuidarse, época perfecta para que te lleguen todas las ofertas de dietas milagro, maravillosas, estupendas que en dos días recuperas esa figura que desde hace más de 10 años no tienes.

Llegan las promesas que te hacen creer que sin esfuerzo y sin constancia puedes cambiar en un mes lo que llevas años sin hacer.

Y ahora, me cuentas que “te lo crees”, que con comer solo piña o pollo o crema o jarabes o no combinar alimentos o tomarte quema grasas, diuréticos, sobres, o sabe dios que más, vas conseguir mejorar en todos los aspectos (físico bajando peso y mental).

Pues ahora es cuando te cuento mi experiencia de más de 8 años pasando consulta, y de 32 años cuidando mi alimentación, haciendo ejercicio. Y te digo que “esto no es cierto”.

Que puedes bajar 10 kilos en dos meses, “por supuesto”, pero si en esos dos meses no te explican ¿cómo? debes comer, no te ayudan a generar una rutina, no te potencian que hagas deporte, te aseguro que volverás a subir esos 10 Kg y alguno más.

En el momentos en que decides que quieres cuidarte, en el momento en que ves que te estas pasando, ya que: has subido peso, o te has hecho una analítica que tiene asteriscos por todos los lados, o ves que te encuentras sin energía. Debes plantearte ¿a donde acudir para que te puedan ayudar?.

Todos queremos vernos bien, estar en un peso saludable, y es muy jugoso,  que te vendan que eso se consigue en dos meses y sin esfuerzos.

Pues siento decirte que no es así. No es tan sencillo bajar peso, no es tan sencillo cambiar un hábito pero, no es imposible.

No hay dietas milagro, si hay pautas, rutinas, estrategias individuales.

Sentarse con un paciente media hora cada semana o cada quince días y ver ¿qué fallos hay en su menú?, valorar ¿qué problemas ha tenido?, ¿qué dudas le han surgido?, ¿qué alimentos quiere añadir en su pauta?. Enseñarle por ejemplo a leer etiquetas, a llenar su carro y su despensa de forma sana, potenciarle que busque un deporte y lo haga…

Esto es un cambio, esto cuesta un tiempo, no solo valoramos al final el peso.

El peso “un número” pasa a un segundo plano y al final es más la sensación de sati